Desde peques nos enseñan en el cole que una Revolución es "un cambio brusco en un periodo de tiempo muy corto".
En esta Primavera Arabe, y en concreto me refiero a Egipto, no hemos tenido ni una cosa ni la otra.
Cuando el dictador Hosni Mubarak abandonó el trono empujado por el pueblo, lo hizo para dejar paso a... nadie.
El
gobierno se mantuvo en un primer momento, aunque rápidamente comenzaron
los cambios de ministros cada pocas semanas en el cargo. Esto se puede
llamar "marear la perdiz".
Obviamente, el control lo tomaron los
militares. Digo obviamente porque aquí nadie deja que nadie tome el
control porque cada uno es mejor que su vecino, así que para evitar
conflictos y llegar a una decisión práctica, me da la sensación de que
el país aceptó que el ejército tomara las riendas.
El ejército.
Y ahora se maravillan diciendo que se han dado cuenta de que están en otra dictadura.
"Pues
no sé, chico. Raro. Se va un dictador y se instala una junta militar...
y te quedas conforme y tranquilo y, sólo al cabo de unos meses, te das
cuenta de que es otra dictadura. Vamos bien"
Y ahora
que lo han comentado con vecinos y colegas, parece ser que han decidido
"terminar lo que empezaron". Parece que son perseverantes, pero, en
caso de que los chicos de Tantawi decidan retirarse, me da cosa de que
los EE.UU. (por decir algo) decidan venir y decir algo como "nosotros
gobernaremos hasta que tengáis nuevo gobierno"
Y se lo crean. Otra vez.
Es el cuento de nunca acabar.
Lo
que está claro es que el factor tiempo lo han perdido. Pero son
cuestiones conceptuales que poco importan. Tan sólo espero que consigan
el cambio. Que se planteen bien qué están haciendo y por qué lo hacen
desde un punto de vista lo más alejado posible al romanticismo de
derrocar dictadores... o lo van a pasar mal.
Las campaña electoral está frenada -menos para los salafistas-. Parece que las elecciones se van a retrasar otra vez.
Realmente
no sé a quien beneficia esto. Tampoco me queda claro quién lo promueve
(porque eso sí lo hemos aprendido: SIEMPRE hay alguien -personas o
grupos- que promueven este tipo de acciones/reacciones en todas
partes).
Supongo que iremos viendo el resto del bosque poco a
poco a medida que caigan los árboles, sea por las piedras o por el paso
del tiempo.
lunes, 21 de noviembre de 2011
domingo, 13 de noviembre de 2011
Jordania
"El mundo es un libro y los que no viajan leen sólo la primera página"
- St. Agustine.
Hay viajes de todos los tipos, formas y colores. Al final es algo muy subjetivo.
Este, en concreto, empezó siendo una casualidad mal montada. Una vez que el tiempo dio la razón a mis temores (cuando Alberto me dijo que no vendría conmigo) me enfrentaba a un viaje solo. De nuevo, solo. Un viaje que, además, no me apetecía hacer, o, mejor dicho, que me apetecía menos que el que realmente tenía previsto antes de dejarme convencer por un Italiano parlanchín, vecino de la peor calaña de Nápoles (con todo mi cariño, Zappa).
De mi padre, después de mucho insistir en la vida, aprendí que quejarse sirve de muy poco. Y, si sirve, los frutos saben algo amargos. Así que hice de tripas corazón y me lancé a preparar un viaje diferente. Ya que estaba metido hasta las orejas, al menos lo haría a mi manera y con mis tiempos.
Resulta que va a ser cierto lo de que "está escrito" en esta tierra de Allah cuando, a penúltima hora, mi querido Abdelaziz Hussein de Todos los Santos y la Santísima Trinidad, conocido como Zizo, (el mismo que presenté en el capítulo anterior), decidió adherirse a mi programa. Se lo comenté superfluamente.
Y confirmó la orden.
De Jordania hicimos lo que hace cualquier turista: lo que se tiene que hacer. Esto es: Petra, Wadi Ram (el desierto rojo) y el Mar Muerto. Algunos paquetes vacacionales incluyen algo del Norte, como Jerash y Oum Quays, desde donde se obersvan el Lago Tiberio, Israel, Palestina, Siria y los Altos del Golán (y algunos pastores y vacas sueltas). También lo apuntamos en la lista.
Pero, como decía, algo más de lo que no se conoce. Algo donde la programación no tiene cabida y la improvisación, el destino y la suerte juegan un gran papel.
El plan incluía ir de Petra hasta el Mar Muerto. ¿Cómo? Como se pudiera. Eso sí, por el interior y por los valles, haciendo trekking, como las cabras o como los mejores caracoles.
Y así fue. Contra todo pronóstico.
Zizo se portó como un campeón y buen compañero, y sólo se quejó cuando el sentido común lo imponía a base de bien y con motivos.
Los paisajes, indescriptibles. Pero si he de destacar algo de este viaje es su carácter humano. Tuvimos el privilegio de poder tratar con muchos tipos de personas, de muchas partes diferentes. Después, comentábamos entre nosotros qué es lo que nos llamaba la atención y por qué.
Lo mejor: las noches en Feinan. El sentimiento de estar en familia, de ser unos más, de encontrarse con aspectos desconocidos de uno mismo y obersar este mundo desde lo ojos de otros. Un mundo diferente y único que se quedó impregnado en mi memoria.
Este viaje queda relatado en este blog hermano. Está en inglés, por motivos prácticos, pero se puede utilizar el traductor de google (aunque no sea demasiado acertado).
A modo de resumen, os dejo algunas de las fotos AQUÍ. Iré subiendo más los próximos días.
jueves, 3 de noviembre de 2011
Eid el Ad'ha
Musulmán o no, lo cierto es que el trabajar en una empresa egipcia de mayoría musulmana, en un estado musulmán, hace que me pueda beneficiar de las vacaciones del calendario local.
70 días después del Eid el Fitr, llega el Eid el Ad'ha, también conocida como "Fiesta del cordero", donde se simboliza el sacrificio de Isaac (el mismo que viene en la biblia cristiana -cualquier versión- con pocas variaciones).
Este año cae en Domingo, así que la fiesta, conocida también (es que tiene como cuatro o cinco nombres) como Eid el Kibir (Fiesta grande) y que se extiende durante cuatro días, va a incluir toda la semana.
Ese par de días de "puente", por gentileza descontada del jefe de la casa.
Y servidor, aprovechando la coyuntura y sabiendo que no decidirían sobre si daban o no esos días, le hechó un órdago al destino y se compró un billete de avión hace ya unas semanas.
El órdago, de momento, me ha salido que ni pintado.
Así que mañana, a esta hora, estaré en el aeropuerto de El Cairo, esperando ser trasladado junto a mi compañero de aventuras, don Abdelaziz Hussein de Todos los Santos y la Santísima Trinidad (conocido como Zizo), a nuestro destino. Ya os enteraréis más adelante. Me reservo la privacidad, de momento. También, en parte, porque no sé muy bien dónde voy. Y eso es parte de la emoción.
En esta fiesta, las familias sacrifican un cordero, o vaca o cualquier animal que su economía les permita. A veces lo hacen entre varios (como con las vacas). De la parte final, un tercio se destina a la unidad familiar, otro a la familia y amigos y otro a las personas pobres. Esta es la tradición.
Aquí no hay Fanuses (las lámparas del Ramadán que indican los periodos de ayuno), pero tiene postres riquísimos.
Hasta aquí os voy a contar. Ya veréis las fotos.
¿Qué es "aventura"?
"Adventure is when early goes wrong. That's when the adventure starts"
sábado, 29 de octubre de 2011
Desde El Cairo con amor
"¿Si tuvieras que enseñar una parte de la ciudad, cuál sería?"
Con esta pregunta, Luis y yo empezamos a montar mi parte del programa. Esto ya os lo adelantaba en este CAPÍTULO.
Fui el último en grabar, con muchas dificultades técnicas, ambientales, humanas...y con el cansancio que te aporta a diario esta ciudad, que se va acumulando poco a poco y te destroza cuando llevas una semana. Justo eso: una semana.
Dani y Luis me llegaron cansados, pero sonrientes como siempre (o eso parece).
Decidimos que haríamos "un poco de todo" y que veríamos el cómo a medida que progresara la jornada.
El resultado creo que fue de lo más variopinto posible.
Arrancamos en Zamalek, el barrio donde resido y, de ahí, nos fuimos a Shubra, un barrio popular con gran cantidad de cristianos.
Ahí me encontré con mi amigo Yehia, del barrio, que nos enseñó un poco de todo.
Acto seguido, después de comer, nos metimos en la furgo y tiramos milla a la Plaza Tahrir. Todo un lujo el poder presentar esa parte.
Tuve la oportunidad de lanzar los mensajes que quise, aunque fueran un poco largos.
Y pudimos subir a la terraza del Hotel Ramses Hilton, para disfrutar de una inmejorable vista antes de concluir.
El resultado del montaje lo podéis ver en este estupendo VIDEO.
Gracias a Daniel Leal y a Luis Márquez por su simpatía y profesionalidad.
Agur yogur!
Con esta pregunta, Luis y yo empezamos a montar mi parte del programa. Esto ya os lo adelantaba en este CAPÍTULO.
Fui el último en grabar, con muchas dificultades técnicas, ambientales, humanas...y con el cansancio que te aporta a diario esta ciudad, que se va acumulando poco a poco y te destroza cuando llevas una semana. Justo eso: una semana.
Dani y Luis me llegaron cansados, pero sonrientes como siempre (o eso parece).
Decidimos que haríamos "un poco de todo" y que veríamos el cómo a medida que progresara la jornada.
El resultado creo que fue de lo más variopinto posible.
Arrancamos en Zamalek, el barrio donde resido y, de ahí, nos fuimos a Shubra, un barrio popular con gran cantidad de cristianos.
Ahí me encontré con mi amigo Yehia, del barrio, que nos enseñó un poco de todo.
Acto seguido, después de comer, nos metimos en la furgo y tiramos milla a la Plaza Tahrir. Todo un lujo el poder presentar esa parte.
Tuve la oportunidad de lanzar los mensajes que quise, aunque fueran un poco largos.
Y pudimos subir a la terraza del Hotel Ramses Hilton, para disfrutar de una inmejorable vista antes de concluir.
El resultado del montaje lo podéis ver en este estupendo VIDEO.
Gracias a Daniel Leal y a Luis Márquez por su simpatía y profesionalidad.
Agur yogur!
lunes, 24 de octubre de 2011
Ras-flexión
Desde El Cairo son unas 3 horas escasas, 200 quilómetros. De la inmensidad de la ciudad, del tráfico, del humo, polvo, del Nilo (sin cocodrilos), falucas, bawabs, tráfico (es que hay mucho), ruido... a una pequeña playa con una laguna en la costa occidental de la península del Sinaí.
Estos cambios, aunque sean por un fin de semana, se agradecen.
La carretera, como viene siendo normal, para matarse. Menos mal que conducía un medio napolitano (o eso parece aunque sea romano).
Y esta vez fui sin pasaporte y no nos lo pidieron nunca. Qué raro. Sobre todo a la hora de cruzar el canal de Suez, que aunque siempre original, no deja uno de acostumbrarse (comparado con la primera vez -qué guay! pasar el canal de Suez, un sitio histórico! -Ahora me suena un poco idiota).
El sitio era (es) un lugar que me dio una agradable sorpresa, puesto que es donde coincidimos por casi última vez unos pocos amigos (Yasmin, Emma, Anthony, Axel e Ivo -entre otros) hace ya año y medio (cómo pasa el tiempo).
Y allí me fui, con tres italianos. Muy salados. Todo extra-confirmado, extra-organizado, extra-italianizado.
Un finde con algo de música, mucho viento, poco kitesurf y bastante de relajación. Y algunos "habibis", claro.
Aún hace calor durante el día, aunque por la noche refresca. Claro que, si lo pienso, estamos a finales de Octubre. Era mucho pedir.
Las vueltas a "La Victoriosa" son siempre difíciles después de un descanso así, aunque esta vez traigo la perspectiva algo cambiada. Para mejor. Las ideas un poco más claras (o eso me parece).
Es curioso como la mayoría de los que estamos por aquí vaga en un mar de dudas sobre el futuro. Me pregunto si es algo generacional o del lugar. No voy a hacer un estudio, es simple curiosidad.
Y ahora toca ver qué pasa con el viaje del Eid el-kibir. A ver, haber, ha ver...
También reconfirmé lo difícil que es fotografiar el cielo estrellado. Algo es algo.
Estos cambios, aunque sean por un fin de semana, se agradecen.
La carretera, como viene siendo normal, para matarse. Menos mal que conducía un medio napolitano (o eso parece aunque sea romano).
Y esta vez fui sin pasaporte y no nos lo pidieron nunca. Qué raro. Sobre todo a la hora de cruzar el canal de Suez, que aunque siempre original, no deja uno de acostumbrarse (comparado con la primera vez -qué guay! pasar el canal de Suez, un sitio histórico! -Ahora me suena un poco idiota).
El sitio era (es) un lugar que me dio una agradable sorpresa, puesto que es donde coincidimos por casi última vez unos pocos amigos (Yasmin, Emma, Anthony, Axel e Ivo -entre otros) hace ya año y medio (cómo pasa el tiempo).
Y allí me fui, con tres italianos. Muy salados. Todo extra-confirmado, extra-organizado, extra-italianizado.
Un finde con algo de música, mucho viento, poco kitesurf y bastante de relajación. Y algunos "habibis", claro.
Aún hace calor durante el día, aunque por la noche refresca. Claro que, si lo pienso, estamos a finales de Octubre. Era mucho pedir.
Las vueltas a "La Victoriosa" son siempre difíciles después de un descanso así, aunque esta vez traigo la perspectiva algo cambiada. Para mejor. Las ideas un poco más claras (o eso me parece).
Es curioso como la mayoría de los que estamos por aquí vaga en un mar de dudas sobre el futuro. Me pregunto si es algo generacional o del lugar. No voy a hacer un estudio, es simple curiosidad.
Y ahora toca ver qué pasa con el viaje del Eid el-kibir. A ver, haber, ha ver...
También reconfirmé lo difícil que es fotografiar el cielo estrellado. Algo es algo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)