jueves, 29 de octubre de 2009

Cruzar la calle; la ruleta rusa.

La sensación que me da al cruzar una calle amplia en El Cairo es la misma que cuando jugaba de pequeño, en las recreativas, a los juegos de aviones. Esos que diriges un avión visto desde arriba y que vas esquivando balas y misiles mientras disparas, con la salvedad de que aquí no puedes disparar (eso ya sería la repera). Aquí le echas huevos, te lanzas y rezas a Allah, a Dios, a Budha y al que quieras, que da igual y al final es siempre el mismo.En cuanto ves un hueco en el primer carril, te “suicidas” y, a partir de ahí, con mejor o peor criterio, vas adelantando poco a poco y los coches te van esquivando.
Otro detalle curioso que me hizo mucha gracia los primeros días fue el de la “invocación del carril extra”. Rollo carta de Magic. Esto es muy friki, lo sé, pero el que haya jugado a algún juego de cartas de este tipo, lo entenderá. Si no, es sencillo: la carretera tiene dos carriles. Todos sabemos que en un carril los coches entran bien, a gusto. El truco es achuchar a los coches de cada lado para hacerse un hueco entre los dos coches; es decir, con la línea discontinua (o continua, que da igual, y eso cuando está dibujada, que son pocas veces) pasando por el centro del coche. Aplíquese a calles de 1, 2, 3, 4 y hasta 5 carriles que se convierten respectivamente en vías de 2, 3, 4, 6 y hasta 8 carriles. Esto es un magnífico ejemplo de OPTIMIZACIÓN DE RECURSOS.
Porque ver 5 carriles cuando hay sólo 3, vale; ver a 5 tipos en una moto, o a una familia de 4 entera, pasa… pero ver un carro cargado de escombros tirado por un burro moribundo guiado por dos niños saltando una mediana de unos 15 cm para cruzarse al sentido contrario de una avenida de 4 carriles (por cada sentido), y atravesarlo organizando un pifostio enorme parando el tráfico y casi matando al burro para sólo llegar al kiosco y pedir yo que sé qué… eso, ESO…. No tiene precio!


martes, 27 de octubre de 2009

¡Taxi! ¡¡Taxiii!!

Ojalá pudiera grabar las conversaciones con los taxistas. A todos aquellos que teníamos a “Manolo” en clase de árabe les diré JA-JA en tema de pronunciación. Vamos al lío.
El pasado fin de semana (esto es: Viernes y Sábado –porque Allah dijo que los Domingos Él sí curraba-) Pablo y yo hicimos un poco de turismo por la ciudad; turismo, esa actividad tan “de ricos”, ver por ver, viajar por viajar… bueno, a lo que iba, que pillamos taxi y lo de siempre: A REGATEAR (aquí aplico grandes técnicas gitanas heredadas de la familia ya utilizadas de forma exitosa en otros países: gracias Lengo, gracias Rosa). El regateo puede hacerse antes (recomendado) o después de la carrera (nada recomendable); la diferencia estriba en que si es “después” hay discusión y normalmente de las gordas, mientras que si es antes, hay negociación. Esta puede ser muy divertida o un coñazo, ya depende de cada uno. Hay que añadir que el taxista, al final, siempre sabe donde está el sitio… y la mayoría de las veces es falso. Pero forma parte de la aventura diaria de esta maravillosa ciudad.
A continuación simulo la conversación que más veces he mantenido desde mi llegada. En la lengua de Cervantes sería algo como:

Yo: Que la paz esté con Vos.
Taxista: y con Vos que sea la paz y la bendición y toda la benevolencia de Allah.
Yo: (pienso: toma ya, con todo eso me he librado del infierno, por lo menos!) Voy hacia XXX.
NOTA: el precio de esa carrera para un egipcio sería de 5 ó 6 libras egipcias (L.E.)
Taxista: Mmm… 100!
Yo: L.E.?!?!
T: No, no… Dólares!
Yo: jajaja…
T: Ok, 30?
Yo: No. 7 Libras (y mirada de órdago a la grande).
T: no, no, señor. 20 (me ve el órdago, pero lleva 3 pitos 4… no sabe que vivo en el barrio).
Yo: “habibi”, hago esto a diario, así que sé que son 5 ó 6. Te voy a pagar 7 o pillo otro taxi.
T: suba, por favor.

RESUMEN: He pasado de una carrera de 550 LE, a una de 7. Esto es un caso extremo, lo reconozco, porque lo normal es que te arranquen en unas 30 ó 40 LE. En otra entrada hablaré del tráfico y de “cómo cruzar la calle” en este país.

La visita del pasado fin de semana fue al parque del Azahar (hadiqa al-azhar) y a la Ciudadela y mezquita del Sha de Persia. La ciudadela nos la perdimos, a decir verdad, porque nos quedamos dormidos, pero coincidimos con unos colegas a la salida y empalmamos el resto de la visita al barrio. Moló mucho. Hay algunas fotos aquí.
El parque del Azahar, está construido encima de un vertedero y me recordó mucho a muchos parques de Sevilla, Córdoba y Granada (¿Por qué será?) Está en lo alto de una colina desde donde se ve toda la ciudad (me pregunto cómo sería el vertedero… mejor no pensar en ello).
Allí fue donde a Pablo y a mí nos medio ligó una chica. La técnica era simple como el mecanismo de un sonajero: mandar a un grupo de 3 niños a que nos hicieran fotos con el móvil, a preguntarnos nombre, procedencia, edad, estado civil… Fue algo raro, más que nada porque lo único que, de estar cerca, podríamos haberle visto a la chica eran sus ojos (y con suerte, los zapatos), y, sincera y erróneamente, asocié su vestimenta a su actitud. ERROR. Otra cosa que aprender...
AQUÍ dejo algunas fotos de ese día (podréis ver a un "Vicente" haciendo una rascada a lo "Camacho"). Las fotos son del parque del Azahar y de los alrededores de la Ciudadela (y la mezquita donde está enterrado el Sha de Persia).
Una pena que la polución no deje ver la puesta de Sol, aunque merece la pena.
Ma'assalama!

jueves, 22 de octubre de 2009

Busitif

En árabe, la 'P' no existe, se pronuncia 'B'.
Las vocales 'U' y la 'E' tampoco existen. La primera es una 'O' y la otra, la 'I'.

Al final del "día de la lavadora", me acerco al "general", el chico de seguridad que me bautiza cada vez que me ve, y nos dice: "gasala busitif". Pablo y yo nos miramos con cara de "y ahora este qué querrá". El tío interpreta nuestro gesto correctamente y repite "gasala busitif... busitif, no negatif".
"Aaaah" Acto seguido le mandamos "va fa'n culo" y subimos a casa, a dormir.
Una cosa quedó clara: tenemos que hacernos al acento y al ritmo de aquí o estamos perdidos.

Ya tengo clases de árabe (con Llopis): de Domingo a Jueves, por la mañana y por la tarde (por supuesto, tengo hecho un excel). Si no hablamos es porque no queremos.

Empieza el finde. Os dejo con unas fotos AQUI.
¡Besos a todos!

La historia de la lavadora

Conseguimos una casa en Doqqi. Trabajo en Doqqi. Tardo menos de 5 minutos desde mi casa hasta la oficina. Esto, en El Cairo, es un lujo.
Por favor, fijaos que hablo de “la casa”. ¿Esto por qué? Porque no tenía lavadora. La experiencia, o mejor dicho, la aventura ha sido graciosa, tensa pero graciosa. Todo se resume a una semana de negociaciones. Mi casero, el señor Muntasser (tiene nombre de esclavista de la Africa baja) tiene alma de catalán. Por favor que no se ofendan mis buenos amigos catalanes. Me refiero a “catalán del duro”, del del duro, ese de “la pela es la pela”. Por supuesto podría denominarlo también como “fenicio”, “turco”, “banquero”, “vampiro”, “joputagarrao” o sencillamente “rácano”, pero como en mi país hay de todo, pues para qué andarme con tecnicismos. Por cierto, el tipo de inglés sólo sabe “OK”, “I”, “you”, “yes” y “no”. No bromeo. Creo que ni “Mcdonald’s”.
A lo que iba, que llegamos Llopis y yo al piso y todo ok o medio ok. En resumen, contentos. Le digo al tipo que la fianza se la da Rita hasta que no pase una semana y vea que la (todavía) casa está bien. Efectivamente. Nunca intentes engañar a un gitano.
La lavadora no funciona. Por favor, intentad recordar esta frase.

Día 1 (con colega traductor): Señor Muntasser la lavadora no funciona (“gasala maksura”)
- No, no… funciona seguro. Pero si quieres te llamo a un técnico. Mañana estará ahí.

Día 2 (sin colega): Llega el técnico a casa y enciende la lavadora. El programa no funciona, prueba otro programa. El fallo general es que cualquier programa funciona 5 minutos y se para, la lavadora hace ruido de rota y así hasta 5 horas (contadas). El tipo sigue girando la manivela de programas hasta que llega a uno que aguanta un poco más. “Lavadora OK” y se pira. Pongo la lavadora. Jajaja… y “gasala maksura”. Llamo al tipo y me suelta una retahíla en árabe que ni Mahoma. Se la suelto yo en un inglés que ni mi tocayo Shakespeare. Silencio. “’You’ atkalam ‘I’ bukra mah sadyqak, ‘OK’?” (Llámame mañana con tu amigo, ok?). OK.

Día 3: no llamo.

Día 4: le pido a Yasmin que llame. Habla con él. El señor Muntasser tiene condiciones para lo de la lavadora: me la intenta arreglar, no me la cambia, no le importan mis problemas, tan sólo la pasta. Quiere su fianza. Si no nos gusta la casa, ¡pasaporte! No suena bien. Pienso durante la noche.

Día 5: día de meditación y análisis de estrategia.

Día 6 (sin): Llamo al técnico. Viene. Observa la lavadora durante 10 minutos. La enciende. Gira que te gira y misma jugada que el día anterior. “Lavadora OK” y le digo que se siente cómodamente, que vamos a presenciar el “arte de lavar” de Tsun-Tzu (José). La ciencia no falla y ahí no se lavan ni las tuberías. Cara de preocupación del tipo. Agita la lavadora. Parece que no funciona. Llamo al señor Muntasser y le paso al técnico que le explica la situación. Solución, técnicos de la marca.

Día 7 (con traductor majo, colega del Muntasser): Entramos los 4 (Muntasser, técnico, traductor y yo). Miramos la lavadora. Nada. La encendemos. Nada. Giramos. Nada. El técnico la abre. Nada. Promete traer técnicos de “Whirpool” al día siguiente. Le digo que no, que esa tarde. Me pongo duro y el tipo me suelta algo en árabe que el otro ni traduce y se piran.
Llegan los técnicos de la Whirpool. Abren el tema, cambian 2 piezas, ajustan otro par, tocan botones, cables y tuberías. Ponen el aparato de pie y le dan a ‘ON’. Aquello parece que gira… en el programa A (enjuague y centrifugado). Le digo que quiero el ‘2’ (lavado sin prelavado con jabón). Lo pone. Empieza a girar y 1 minuto más tarde estoy solo en la casa.
Y la lavadora deja de girar. Llamo al tipo y se lo digo.

Día 8 (con el colega traductor): Muntasser, técnico, traductor y yo. Invocamos espíritus pero parece que la lavadora no va. El jefe llama al servicio técnico y le dicen que para hoy imposible. Enfados. Le digo que la lavadora se arregla al día siguiente como máximo, que llevo una semana sin lavar, que no tengo ropa, que yo no pago ese dineral (ejem) por una casa sin lavadora, que es muy feo y que o esta al día siguiente arreglada, nueva o lo que sea o me piro cuando acabe mi mes después de convertir mi casa en una non-stop Rave de 15 días. Dice que lleve las ropas a la lavandería de la esquina y que él lo paga todo. Razonable. Me pide la llave de la casa para poder entrar por la mañana con el técnico. Cambio cerradura y le doy llave.

Día 9 (con): Ni como y llego a casa. En mi cuarto de baño de escasos 3 m2 no ocupados están el señor Muntasser, el técnico, el traductor, el técnico de Whirpool y su pinche… y yo. Hace calor. Estamos en Egipto. Da igual. El de Whirpool dice que ahí está todo bien. Me dice que lo que pasa es que yo no sé poner la lavadora porque los únicos programas que van son el 1, el 3 y el 6. Le pregunto que por qué escriben 2, 4, 5 y 7. No me contesta. Se queda pensando. Saca el tubo de desagüe y lo apoya en el váter. Aquello empieza a echar agua, el baño a inundarse y nadie hace nada que no sea mirar el agua saliendo. Yo era la viva estampa del capitán del Titanic, he sobrevivido a peores. Meten el tubo en el desagüe con el baño ya inundado. Muntasser llama a una vecina para que me explique cómo se usa. La anciana llega a la casa –al baño- con un amigo/marido (ya somos 8 ahí metidos. El técnico se tiene que salir porque no cabe), pone el programa ‘A’ (el que era y es enjuague y centrifugado) y la cosa funciona, claro. Le digo que yo quiero el 2 y me dice que no, que A. Le digo al jefe que si la lavadora no hace lo que quiero es porque está rota. Miradas de comprensión. Me dice que va a llamar a la Whirpool (¿pero entonces este pavo no era de Whirpool? No entiendo nada). Le digo que me da igual, pero que el plazo termina ese mismo día. Me piro a comer. Me llama al rato y me dice que “gasala gadida” (lavadora nueva). Subo a casa. Observo el proceso funerario de retirada de la lavadora "vieja", RIP... hasta la casa que le toque. Entro y veo la lavadora “nueva”, y ¿sabéis qué? Que es más antigua que la anterior.
Pero funciona.

Le he dicho a Llopis que lo de internet lo haga él, no vaya a ser que sólo pueda llamar a números que no lleven 9 y, claro, la jodimos.
Ahora que la lavadora lava, esto ha dejado de ser una casa para convertirse en todo un hogar con sus más, sus menos y la maravillosa zona chill-out con vistas. Prometo fotos.

Sé que se me ha ido de largo pero espero que haya merecido la pena.
Mi crisis nerviosa y demás instintos asesinos primarios se han pasado y ahora estoy bien. Gracias por la lectura familia.

sábado, 17 de octubre de 2009

Rest of the World?

¿Por qué dirán “Rest of the world” cuando quieren decir “segundo mundo”?
Aquí es donde tengo que mirar en la mayoría de los listados para encontrar mi vida en El Cairo: mi tarifa, mi código, mi promoción… Rest of the world. Ni siquiera en Africa. Africa, para los cairotas, es lo que algunos llaman (por resumir y para que nos entendamos -sin tonterías-) el "Africa negra", subsahariana, tropical. Esa Africa. El famoso Oriente Medio tampoco. Eso empieza en el canal de Suez y, aunque pille la península del Sinaí, no se considera Egipto un país de la zona del golfo Pérsico. Esos son otros. ¿Norte de Africa? Sí, pero tampoco. Esos son Libia, Argelia, Túnez, hasta puede que Marruecos.
Pues eso: Rest of the World.
Es como una especie de segundo mundo, a caballo entre la pobreza de la mala, de la de hambruna y sociedad de clase media. Egipto. El Cairo.
Algunos datos curiosos de El Cairo:
Alrededor de 19 millones de habitantes estimados (ó 20 ó 18 ó 21, depende de la fuente –como siempre-).
Nivel de pobreza… depende del barrio.
Origen de la población: depende del barrio, aunque, por supuesto, mayormente egipcios.
Idioma: árabe. También inglés y francés. Estoy seguro de que algo de alemán y, sin duda, italiano.
Moneda: Libra egipcia (y las piastras) y, claro, Euro y Dólar y Libras inglesas.
Economía: variada (regateo) y de todo.
Tráfico: algunos dirán que terrible, pero yo digo que hay que ser muy bueno para sobrevivir aquí sin golpes.
Polución: toda. Cerca del Nilo se puede ver la nube negra que cubre la ciudad. Ahora me explico estar todo el día con la nariz taponada, con dificultad para respirar y, por tanto, sudando como un pollo.
Es todo un gran “depende” en una gran mezcla. Mi bisabuelo decía: “un barco que no sabe donde quiere ir, nunca aprovecha un viento favorable”. Esta ciudad, en su variedad, viaja a la deriva en un mar de dunas.
Hay mendicidad. Poca. Hay oportunistas. Todos. Y me parece bien. El país es barato, pero no por esto es soportable.
El viaje fue bien. Un poco pesado: Sevilla-Madrid-London Heathrow-El Cairo… a medianoche.
Menos mal que no iba solo. A partir de ahí, la aventura de los pisos. Unos 20 pisos en día y medio. Precios, de todo; calidades, de todas; agentes, de todos los tipos. Hay cosas que no cambian en ningún continente ni en ninguna ciudad, como "robarle" un poco de red al vecino para escribir estas líneas. Vivo en el mundo.
Ya caerán las fotos.
Sed buenos.