jueves, 7 de marzo de 2013

Tailandia (y III) Fronteras

    Los días en Krabi se pasaron volando entre paseos, horas dedicadas a la pluma y al papel, visitas al mercado nocturno (de comida) y charlas de sobremesa con Franco, el propietario de la Pizzería Firenze, junto al paseo del ríio. Política, viajes, Tailandia (y sus gentes) y el diablo capitalista que me hospedaba fueron los temas principales que nos sumían en horas de café y vino mientras caían cuatro gotas o el diluvio universal -versión concentrada-.

domingo, 24 de febrero de 2013

Tailandia (II) Sandflies


"Me gusta cuando estás cerca porque haces que me sienta feliz"

Si no fuera por la costumbre de fijar un día de calendario creo que aún estaría en las calles de Bangkok, dando vueltas, borracho de colores y sonrisas como un lunático en un manicomio. 

De haber un inicio, sería tocando las últimas cuatro notas de una vieja canción, sentado enfrente de un Kawai de cola, negro, del que me costó despegarme tanto como me costó salir de la ciudad.
Un Toyota de color rosa, un taxi, me llevó a la estación del Sur, en la parte Oeste de la ciudad. La ruta fue más larga de lo que debiera y se lo hice saber al taxista, que se puso rojo. Pero llegué a tiempo.
¿Y a tiempo de qué?

viernes, 25 de enero de 2013

Tailandia (I) Bangkok


Me lo paso de "Buddha" madre
Comparar no vale. Es feo. Es mal. Sería como tomar Francia y Alemania y preguntar ¿cuál es más bonito?. Me perdería en una lista enorme de virtudes o lo que parecen defectos pero no podría comparar ni responder.
Creo que cualquiera se perdería o se tropezaría con dilemas o incurriría en injusticias. Nos valdría a nosotros, pero no sería "la verdad". 

domingo, 20 de enero de 2013

India (y V)

En algo parecido a un plan inicial, vine a India por tres semanas. De eso hace cuatro meses. Las conclusiones que se pueden sacar son fáciles: el país es cautivador y... grande! Tiene de todo. No lo digo como una frase hecha, sino como una descripción de algo inabarcable. Podría programar la segunda, tercera o enésima visita, pero no sería suficiente y, al mismo tiempo, sería algo injusto para otros países que están por venir y para aquellos que, por desgracia, no vendrán (sean los que sean).

sábado, 19 de enero de 2013

India (IV) Islas

Mi habitación en Darjeeling -a Marta
La cabina del avión, a estas alturas del viaje, era una cápsula espacial: fría, blanca, aséptica, voladora, insonora y con gente sonriente sin motivo, sólo porque sí, y que nos transportaba a todos de un mundo a otro, de tierra a isla, de India a lo que llaman India.
Dos horas voladoras de "stop" después de tres meses de trenes, vacas, rickshaw, ruido, humanidad..., que me llevarían a "otra parte", al quinto pino, que dirían algunos.