
Queridos brevedores,
me pregunto por qué me sorprende que "cosas" como el antisemitismo propagado (y ejecutado) por los Nazis en Alemania sigan siendo apoyadas en partes del planeta.
Me refiero en concreto a que el señor Adolfito Hitler es considerado un héroe por muchos aquí. Estas personas no son los tontos que van por ahí con banderas, pins, chapas y cabezas rapadas, propagando su "superioridad" con palizas y mala educación. Yo hablo de personas.
Al fin y al cabo, cada uno tiene sus creencias.
Personalmente pienso que cualquier religión, en su ala radical, debería ser considerada secta o enfermedad mental (a elección del consumidor).
El ejemplo más cercano es el clásico Madrid-Barça de la zona: musulmanes Vs. judíos.
El razonamiento de este artículo se puede resumir en una pregunta: -¿Por qué no apoyar a aquel que se cepilla a mi enemigo?-
Desde luego, la cosa tiene chicha y no es tan sencillo como parece (aquí me adelanto a lo que me diría mi padre, que siempre piensa que lo veo todo fácil en la vida, jeje).
Quiero dejar claro que no apoyo ni a uno ni a otro (sólo me faltaba esto, que ya tengo yo bastante con el Betis y el Sevilla -y además me comprometí a no hablar más del "dichoso" tema-).
El caso es que mi sorpresa fue esa. Un tema tan tabú, tan rechazado -hacia los de la ideología esa-, tan marcado y notorio... que sea aceptado por algunos. ALGUNOS. O por lo menos, que muchos vean a A.H. no como alguien malo, sino como un político alemán que algo hizo, aunque no sepan bien ni el qué ni si fue mucho o poco, malo, bueno o regular.
Esto demuestra que la historia la cuentan siempre los vencedores y que influye mucho la visión del país.
Hablo de personas universitarias y no universitarias en Egipto.
No hablo de TODOS los egipcios.
Me pregunto cuántas más de estas cosas me ha dado mi educación, erosionando lenta y sigilosamente mi capacidad de juicio relativo. Desde luego, rechazo lo que Adolfito hizo, pero quizás no me debería haber chocado tanto cuando vi los libros sobre el nazismo por las calles por primera vez.
¡Qué calor hace hoy!

