domingo, 7 de febrero de 2010

1000 Km. de arena

Queridos compañeros del mundo animal, conseguí salir de esta ciudad.
Parece una afirmación desesperada pero no es para tanto, aunque lo estaba deseando.
Así, paso a relataros mi algo accidentado fin de semana pasado:



ETAPA 1: El Cairo.
Todo empezó una mañana normal de un Jueves normal. Un Jueves cualquiera en esta gigante ciudad. Juan, Pablo y yo pillamos el coche para dirigirnos a Koraimat.
El viaje empezó bien: girando la "Cibeles" de El Cairo en sentido contrario -con derrape incluido-, en hora punta y con la policía a 10 metros. A la escena le faltaba "La cabalgata de las Walkirias" de fondo, al más puro estilo, asalto militar. Hubiese sido ya mucho un policía ametrallándonos mientras escapábamos, pero hubiese molado. Sin bajas ni heridos, claro está.
-¡Vaya! Nos han parado -dice Juan.
-"¿Quién lo hubiera dicho después de tan perfecta maniobra?" -pensaba yo.
Lo peor es que estábamos como para pararnos, puesto que llegábamos tarde a la cita.
El resumen de la jugada es que pasamos de una "multa" de 1200LE (unos 155€) a un soborno al policía de unos 200LE, gasto que Juan, amablemente, decide asumir (conducía él).

Continuamos la marcha y, al preguntar a uno si íbamos bien, nos "ofrece" venir con nosotros para indicarnos el camino. Accedemos.
El camino resultó ser "todo recto por la única carretera que había" hasta llegar al pueblo. Fácil.

ETAPA 2: Koraimat y Beni Suef.
Visitamos la planta de Kuraimat de ciclo combinado de Iberdr01a. Pionera en este planeta por combinar con energía solar. Las conclusiones es que este tipo de plantas son de todo menos renovables... y mejor rezar para que no haya una fuga a la tierra porque entonces sí, apaga y vámonos.
Pero...¿y lo bien que queda lo de las energías renovables de cara a todos?

Comimos en Beni Suef. Comimos bien. A partir de aquí, la ruta era clara: atravesar el llamado desierto arábico, el que va desde el Nilo hasta el Mar Rojo. 160 Km. Una carretera. Sin gasolineras. Sin pueblos. Sin árboles ni pajaritos ni otros bichos.
Y allá fuimos. Al lector le aclaro que, por el calor y la mala ejecución de las obras de asfaltado, la carretera se dobla. ¿Cómo que se dobla? Sí, sí. Se dobla como un fuelle. Y pasa lo que pasa: golpea en el bajo del coche. Estuvimos a punto de pegárnosla dos veces. Da igual que seas Carlos Sainz. No lo ves venir (estaba atardeciendo). La carretera no avisa y, por si fuera poco, la arena invade la carretera. Suena a aventura, y creo que lo fue. Lo siguiente a esto hubiese sido quedarse tirado por la noche en el desierto... que, por cierto, MENUDO CIELO ESTRELLADO.

ETAPA 3: Zafarana y... Zafarana again.
Con doble sobredosis extra de adrenalina conseguimos llegar a Zafarana, donde -por cierto- Gamesa tiene una plantación de molinos de viento renovables increíble.
El pueblo son dos casas y una gasolinera. Lo primero que se oía en el "recinto" (me niego a llamarlo pueblo) era a Julio Iglesias a toda caña en los altavoces de la gasolinera, no es broma. El caso es que nos pedían 140LE (d.R.) por dormir. Decimos que ni de broma. Cenamos allí y nos piramos a Ain Sokhna, a 80 Km. al norte. Preguntamos al llegar en cuatro sitios -tipo resorts, lo único que había-. El más económico: 900LE. Ni de broma. Estuvimos a punto de dormir en uno de estos resorts tipo caribeños que estaba medio construido, en una de las habitaciones que estaban abiertas, con las hamacas de la piscina y los sacos. Hubiese sido un poco zángano, pero se nos pasó seriamente por la cabeza.
Nos bajamos las bragas y volvimos a Zafarana (otros 80 Km.). Nos dejan dormir allí. Por fin. Dormir... un momento: 160LE entre tres salimos a 54LE, que son.... 7 EUROS!! 160 Km. 3 horas de viaje. De noche.... por 7 &/$·" EUROS!!
Zz..zZZz..zz..

ETAPA 4: Monasterio de San Antonio. (Aquí hago una entrada aparte para comentar sobre los nativos)
Lonely Planet dice: a 30 Km. de Zafarana. Ja-ja: 50 Km. No muy visitado. Ja-ja: a tope. Creo que la Lonely se ha inventado esta parte, porque también se inventó los precios de los hoteles y tal. El caso es que subimos a la cueva donde San Antonio se pasó los últimos 40 años de su larga vida (vivió 90 añitos): 1200 escalones para arriba. ¡Me moría sin inhalador! Conseguí llegar y fue un "Vini, vidi... torni" porque había tanta gente en la entrada que no se podía entrar.
De vuelta al monasterio, visita tranquila y rumbo a la....

ETAPA 5: Ain Sokhna (ahora de verdad).
Allí quedamos con Gayar y Alessia.
El plan: playa, restaurante, baño, snorkle, cometa...
La realidad: 14ºC, viento, nublado, marejada.
El resultado: comimos en un complejo enorme a la americana -como no- y, después de una agradable comida, café y shisha, volvimos a El Cairo. A una fiesta.

ETAPA 6: La fiesta.
Aquí voy a omitir algunos momentos por el bien de mi salud mental. Resumiré que estaba tan cansado que estaba un poco de malas -lo reconozco-, ni siquiera bebí (además, llevaba el coche) y me piré sobre las 3 después de aguantar a borrachos y faenas taurinas de alta categoría merecedoras de rabo por lo menos.

Lo mejor del finde fue salir de la ciudad y las risas que nos hemos echado (con todo lo que hemos pasado). Se quedará en la memoria este viaje.

lunes, 1 de febrero de 2010

El fútbol es así (Parte II -Fin-)

Lector amigo,
el fútbol. Otra vez el fútbol.
Ayer tenía entradas para un concierto en la ópera (el nene, que va de fino). A las 20. A las 19 era la final de la Copa África: Egipto-Ghana.

Había quedado para ir al concierto. Salí de casa sobre las 19:50, un poco tarde, mientras oigo el primer y único "Goooooool" retumbando en toda la ciudad.
Llego a las 20:05 medio corriendo y sin noticias de mi colega. Me pican el billete, entro, llego a la puerta: cerrada. Shit. Hablo con un amable señor (Abd el-Asis) y me dice que lo han aplazado a las 21 por el partido.
La entrada la compré esa misma tarde, después de comer... y no me dijeron nada.
Finalmente me llama mi colega a las 20:45 y me dice que las calles están bloqueadas y que no sabe si podrá o no venir (al final no vino).
Pues ahí estaba yo, dándole vueltas al recinto de la ópera hasta las 21. El concierto empezó a las 21:25 (de vergüenza) y éramos unas 15 personas (contadas) en el auditorio (esto ya era de película).
La parte buena (dentro de mi enfado por todo cuando las cosas salen mal) es que conocí a este grupo de chicos que se reúnen cada tanto para ir a los conciertos y pude conocer a las intérpretes y descubrir a un nuevo compositor egipcio muy "a lo Satie". Me gustó.

Y con todo lo que se montó ayer y sigue montado y seguirá una semana (tráfico, fiestas, heridos, etc...) me pregunto la de cosas que se podrán hacer para otros deportes o incluso para la cultura durante un año (sólo uno) con el presupuesto de los equipos de la primera división de la liga BBVA de España.
Creo que se está fomentando el opio equivocado, o de forma equivocada.

No me imagino estas escenas en ninguna otra disciplina deportiva, donde el color de la bandera es lo de menos porque la actitud de los radicales es víctima de una perfecta globalización.




No entro más en el tema.

Agur.

miércoles, 27 de enero de 2010

Imbaba, niños y la Gnossienne.


Liebe Alle,
el pasado fin de semana tenía ganas de pirarme. Hubo un par de elementos que impidieron el plan inicial de tirar milla a las playas del Sinaí: las inundaciones(con muertos y heridos), los cortes de luz en la zona, las carreteras bloqueadas por desprendimiento, el descenso brusco de las temperaturas, la mar en marejada, la cancelación del kilometraje ilimitado en el coche de alquiler (está a +600 Km. de El Cairo), la falta de reserva en hoteles y la caida de uno de los tripulantes a última hora hizo que, tras brevísimos minutos de reflexión, decidiéramos no ir.
Me quedé un poco decepcionado, la verdad. Tenía ganas de salir de la ciudad. La misma ciudad te lo pide al cabo de un par de semanas.
Vista la situación empecé a preguntar en busca de planes. Tenía ganas de hacer fotos a seres humanos, a las personas. Se lo dije a Vincenzo y se animó. Me invitó a ir a Imbaba, un barrio al norte de Gizah [Gizah está pegado a El Cairo como Triana a Sevilla. Se encuentra en la orilla Oeste del Nilo y, bajo su gobierno están las pirámides de Gizah -de ahí el nombre-]. Dokki, donde vivo y trabajo, está en Gizah.
Sigo.
Este barrio, hace muchos años, antes de la masiva urbanización del siglo XX, era el destino final de los camellos que procedían de oriente medio y, sobre todo, del cuerno de Africa, así como Sudán. Hoy, el mercado se mantiene en su versión de utensilios, ropa y comida, pero pocos camellos. A día de hoy el mercado se encuentra más al Norte. La periodista Francesca Cicardi lo describe muy bien en su ARTICULO.
Estuvimos por el barrio, perdiéndonos por las calles. Pillamos un 'tuktuk' (lo que en la India se llama 'Rickshaw') que atravesó el barrio por las calles y avenidas (?) y nos dejó en el barco que atraviesa el Nilo hasta la isla de [me falta el nombre], al norte de Zamalek y destinada a la plantación de plátanos, cebollas y otros cultivos menores. En esta isla hace mucho, mucho, que no ven extranjeros.
Eramos, sencillamente, extraterrestres.
Un par de fotos a los más receptivos, los niños. Declinar invitaciones a comida. Caminar. Beber. Comer fruta. Disfrutar del aire limpio. Respirar a pleno pulmón.
Aquí nadie quiere fotos. Nadie excepto los niños.
No entienden ni qué ni por qué fotografío. Miran a su alrededor y se preguntan qué veo, por qué hago fotos.
Les pido amablemente a varios rostros impactantes si les puedo inmortalizar. Nada. Ninguno. Tapa a la cámara y carretera.

Pero alguna sí que se hizo gracias a la velocidad del tuktuk y el espíritu distraídamente comunista de algunos vecinos. El resultado es ESTE.

Después, vuelta a casa, cansadísimo.

Sábado, estudiando árabe. No os voy a contar mi vida, pero esto quería reseñarlo.

El Domingo descubrí que la Gnossienne 3 de Satie es la pieza que versiona R. Galiano en el acordeón.
Ha sido como si descubriera que los Reyes Magos de Oriente, en realidad... ¡EXISTEN!

Besos a todos, zagales.

lunes, 25 de enero de 2010

El camino desde hoy

Queridos entes corpóreos,
el otro día estaba con mi amigo Luis, que trabaja para los franceses, charlando traquilamente sobre la vida y el país en una cafetería. Extrañamente hacía mucho frío (se diría que unos 6ºC), así que aproveché para sentirme como en casa, en Europa, y pedir un chocolate caliente. Qué buenos recuerdos.
Para ser sincero no me apetecía mucho salir porque llevaba todo el día con el árabe y me había animado, pero me cuesta decir que no a la quinta propuesta. Salí sobre las 19 y llegué a las 23. El tiempo voló.
Entre otros temas interesantes, Luis inició uno con una pregunta: "¿Hacia donde va el país?".
Cuando vives en otros países, al cabo de unos meses, siempre tienes esa sensación o sexto sentido que te indica hacia donde va el país: si mejora, si empeora, si va poco a poco, si la ciudadanía está o no motivada... cosas así.
En Egipto, ni él ni yo tenemos ese sentido. No tenemos ni idea.
Ayer, como caído de las alturas, me llegó este artículo que trata sobre esa cuestión.
Lo pongo sin haberlo leído con dedicación, pero en una lectura superficial creo que dice cosas muy interesantes para poder comprender este país.





La sensación que yo tengo, aventurándome, es la de que todo es precario y gris. Digo gris porque no es ni blanco ni negro. Está todo en ese punto intermedio que justifica "un poco de todo", que implica una incertidumbre mucho mayor (porque no se sabe de qué cojea) que agobia al ciudadano, que lo sume en un mundo que vive "a diario", que erradica toda posibilidad de previsión y cualquier tipo de motivación.
A estos elementos hay que sumar el factor de una religión (preciosa) malentendida y, sobre todo, mal interpretada. Una religión que limita la autodeterminación del individuo y que se inmiscuye en todos los actos rigiendo por completo la vida a todos sus fieles seguidores.

Esto, señoras y señores, es un arma. La mejor.

Y, por si fuera poco, como siempre, la casta política en su más pura y despectiva esencia. Igualita que en España, Italia, EE.UU., o incluso Alemania (puede que aquí algo menos). Manipuladora, mentirosa, oportunista, egoísta y encubridora, donde pagan justos por pecadores.
Aquí es igual, pero con técnicas diferentes. Técnicas medievales. Recuerdo al lector, si ha llegado hasta aquí en su lectura, que vivimos en la Edad Media. En 1431.
Egipto tiene políticas comunistas de establecimiento de precios públicos en puestos estatales en productos como el pan, donde por apenas 0.12 EUR, o 0.8USD, tienes más de medio kilo de pan.

Si se sabe que el Corán obliga a ayudar al necesitado... el que pasa hambre es porque quiere.
Y recuerdo que en un pueblo con el estómago lleno no hay revoluciones.

miércoles, 20 de enero de 2010

Mariza... meu fado meu


Querido lectores y melómanos.
Anoche ocurrió un milagro en El Cairo. Por supuesto, siempre refiriéndome a cuestiones culturales alejadas del folclore local, ocurrió de la mano de un extranjero. Extranjera, en este caso.
Mariza.
Yo sabía a lo que iba, pero no me lo esperaba. El espectáculo estuvo fuera de toda previsión.
Esta mozambiqueña criada en el lisboeta barrio de "A moureria" se hizo con todo el auditorio.
Lo podría resumir así para no ser ambicioso: Tengo que aprender portugués.
Y una pequeña muestra de lo que pasó podría ser algo ASI

Si le tuviese que poner nota, por supuesto siendo parcial, al fin y al cabo esto es cuestión de gustos (no creáis que tengo nosecuantos discos de fado por casualidad), le daría un 9,9/10.
Ese 0,1 que falta es, sencillamente, Patri, que se marchó el día anterior.
¿Y Patri es sólo un 0,1?
Sí.
Es ese 0,1 necesario para que este espectáculo hubiese sido sencillamente PERFECTO. Pero en esto, Mariza, no tiene culpa ninguna.
Fue el destino. O fado.

Mariza va a Londres, Yago. Muy recomendable. Créeme.