martes, 10 de noviembre de 2009

Tiempo de hoy... arena?

Lo de ver el tiempo ha sido algo a lo que me he tenido que acostumbrar cuando he estado fuera de Sevilla. En esta ciudad no hace falta. El tiempo de Sevilla a lo largo del año te lo digo yo ahora mismo: soleado y calor 9 meses al año; soleado y templado 2 meses al año y algo nublado y con algo de lluvia 1 mes al año. En resumen, que no se suele mirar el tiempo y, entre Marzo y Diciembre se pueden hacer planes a medio e incluso largo plazo.
Pasa algo parecido aquí, en El Cairo. Pero mi sorpresa viene cuando, al mirar el tiempo en mi maravilloso escritorio de iGoogle aparece el siguiente estado atmosférico.
Por favor, mirad el dibujo.



El tiempo de este día, para El Cairo: arena. Claro. Arena. Creo que fue el que se le pasó a mi profe en la EGB cuando explicó la parte de climatología: lluvia, soleado, nublado, granizo... pero no arena. Ay! Don Antonio, que despistado es usted.
Y lo mejor de todo es que, en contra de lo que hubiese pensado, el otro día llovió. Sí, sí. Dos días, para ser más concretos. No fue algo torrencial, pero cayó agua del cielo. Fue extraño.

Sé que todo esto puede parecer una tontería, pero a mí me sorprendió ver la lluvia y lo de la "arena", sobre todo cuando estoy acostumbrado a ver "huevos fritos" y lluvia en el mapa del tiempo, después del telediario de "la uno".
Y sí, hizo "arena" aquel día. Tormenta de arena, mejor dicho.
Be water my friend.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Khan al-Khalily ... el mercadillo y el mercado


En una nueva expedición (porque es lo que son, expediciones, sesiones maratonianas de caminar y meternos por sitios que no conocemos, terminar perdidos y ni siquiera mirar la guía porque siempre es mejor preguntar a los autóctonos) por esta ciudad llamada El Cairo, nuestros pasos nos llevaron, 4 paradas de Metro, un taxi y una pequeña caminata a Khan al-Khalily, el mercadillo. Lo atravesamos de punta a punta y nos metimos por las callejuelas. Al cabo de un rato no había ni un turista salvo nosotros. Donde antes se agolpaban españoles e italianos (carne de mercadillo, la cabra tira al monte) entre algunos ingleses y alemanes y de procedencia más incierta (supongo que no están demasiado acostumbrados al olor a podrido y al jaleo de un mercadillo -Camden Town es demasiado limpio en comparación-) Pableras y yo aparecimos en otro sitio nuevo. Después de charlar con un par de "Mohammads" volvimos a la senda. Encontramos la calle que nos recomendó el día anterior María, la vecina del 14 piso: Calle Mussain, algo así como "Shara'a Mussein". Nos metimos en ella y el ritmo de turistas, pirámides en miniatura, papiros de réplica y narguiles decreció. Ibamos bien.
Después de atravesar la avenida, continuamos por la calle. Pasamos por debajo de un arco y, a partir de ahí, eran egipcios los que compraban y era ya raro encontrar caras occidentales. Ibamos muy bien.
Hablamos con varios del mercado, nos reímos con ellos, comimos, fumamos shisha con uno, compramos, regateamos (mucho -mi abuelo estaría orgulloso de mí-) y nos perdimos. Y nos sentimos parte de la ciudad. Tomamos "chai" al lado de un loco, café turco, música, tráfico, polvo, miradas, fotos.
Y (hablo por mí) llegué a casa sintiéndome un poco más parte de esta ciudad después de conocer un poco más a la gente, sus opiniones y algunas palabras nuevas en árabe. Me sorprendió (y quizá no tanto) haber regateado tanto en inglés, como en árabe y en (ojo) alemán. Fue un día cojonudo. Y compramos lo necesario para la "Zona Chill-out" de la casa, que ya veréis cuando vengáis o fotos bajo petición :P
Compras:
4 puf árabes (de los que parecen tambores)
1 shisha
tabaco y carboncillos
1 alfombra
3 pañuelos (2 palestinos y otro muy chulo)
1 esponja natural del Mar Rojo
2 kosharys (comida)
1 Pepsi
1 café turco y 1 té (chai)
TOTAL: 13 EUROS (podría comprarme una chapa -SABE!- que dijese "Soy el tío más gitano de la tierra")
Fotos AQUI

A veces, para llegar a sitios únicos, hay que atravesar la rutina y el turisteo.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Gaza y los intereses mundiales descoordinados

Soy consciente de que alguno de vosotros ya me estaréis llamando cansino, pesado, cabezón y algunas cosas por el estilo, pero chicos… es lo que hay. De todas formas, me he propuesto dejar de dar la brasa con el tema de Gaza. Por una parte porque no quiero pecar de “pesao” (aunque lo sea :P) y por otra porque no me lleva personalmente a ninguna parte y lo de ser ONG unipersonal agota una barbaridad… ¿y para qué? (como diría Ahmadineyad)… para nada.
Pero antes de concluir este tema quiero dejar patente mi pequeño y particular resumen.
Parto de la base de que no puedo tener en cuenta argumentos del tipo “es que ellos hicieron X primero” porque, si no, me tengo que remontar a cuando la tierra era plana o incluso mucho antes cuando estas cuestiones ni interesaban y nosotros saltábamos de rama en rama en busca de plátanos o ciruelas grandes antes del don divino. Ya que las cosas están como están, lo que sí hay que ser es tolerante (lo cual tiene que ser duro cuando matan a tu padre o hermano), consecuente (que tampoco es fácil) y, sobre todo, razonable. Al menos todo esto en la respuesta.
No puedes bombardear porque te han tirado piedras.
“Es que no fueron piedras”, “es que fue una inmolación”, “es que ellos nos bombardearon antes” –ya estamos con la historia de siempre. Pasemos página.
Los israelitas llevan las de perder por una razón: porque tienen tanques y aviones (y nuclear. Ellos sí, pero Ahmy no puede –esto es tema para otra entrada-). Pues muchacho, si llevas las de perder, mano izquierda. Lo que no puedes es, además de levantar muros, someter a la población, invadir terreno, bombardear, matar (de forma preventiva, ojo) de forma activa (apretando gatillo) y pasiva (cerramos el grifo –Octubre ’09 en Gaza-), jugar con los tiempos de “vacío presidencial” de los World Cops (los USA) para hacer un estropicio… decía que lo que no puedes es una cosa: dar pena. Porque a mí no me la das.
Gaza era parte de Egipto hasta que Israel, preventivamente, invadió todo el Sinaí. Preventivamente.
Siempre pongo el mismo ejemplo, pero, desde mi punto de vista (por favor, ilustradme por qué no es conceptualmente similar) es como si ETA (los perfectos hijos de hiena por vocación, asesinos de profesión) ponen una bomba en Francia porque dicen que también es de ellos (a este paso podrían pedir también Alemania… o Cataluña) y al Sarko le da por invadir desde Irún hasta Valladolid de forma preventiva y por si acaso, y, de paso, se queda con toda Huesca. Bienvenue chères compatriotes.
Pero la cuestión va más allá. Yo no soy pr-palestino. Si tengo que simpatizar más con alguno, sería con ellos (en principio). Pero ahora voy a los bordes del conflicto. Arabia Saudí, Egipto, Siria y Líbano. ¿Qué?
Pues muchas cosas.
Esta pregunta no es mía, pero es muy chula: ¿Qué le cuesta a Arabia Saudí convertir a Gaza en su “jardín”, en una provincia de su estado con un alto grado de autonomía? ¿Qué le cuesta hacerse cargo de sus sufridores “hermanos musulmanes”? Yo pienso que con todo el petróleo que tiene el Sha, más bien poco le costaría. ¿Y a Egipto? Pues igual algo más, pero no mucho. ¿Cuál es el problema? El problema es grande: la población.

La población es pro-palestina. El gobierno es pro-EE.UU. EE.UU. es pro-israelí. EE.UU. dicta en la ONU. La ONU sólo hace informes sobre la situación allí que, más tarde, creo que Scottex recicla para otras cosas. Los gobiernos egipcio y saudita no pueden declarar su pro-israelismo. Se subleva la población. Es una de las pocas cosas que levantan a los adormecidos habitantes. De ahí el doble juego de todo esto.

Y todo gira en torno a una cosa: los intereses. Y los intereses fueron son y serán dinero, pasta. Es como una gran cadena de Dominó (gran juego este). En cuanto se mueve una, empiezan a caer hasta que una se mantiene firme por suerte ... o por convicción.
Estoy deseando que Irán tenga nuclear. Me he apostado conmigo mismo que será invadido (ya sabemos por quién)con esa justificación haga lo que haga: la población ya la están revolucionando, la prensa ya habla de ultimátum... esto pinta bien para ganar dinero. Espero que esta vez se preocupen de que exista de verdad esa justificación (aunque poco importa). Por tener 1 bomba, como las 3000 de EE.UU. o las 4500 de Rusia (muchas no creo que funcionen), las de Israel y, mis favoritas, las de Corea del Norte (pero a ese loco -el más loco del planeta- no se le dice nada -a ver quién tiene huevos-).

En fin, voy a por un Shawarma y a leer alguna novela.

viernes, 6 de noviembre de 2009

El tiempo aquí, el tiempo allí


¿Cuándo es fin de semana?
Aquí el tiempo es diferente. Las horas, el Sol, los horarios... hasta el año.
Estamos en 1430. Sí, sí. En pleno medievo. Colón estaba a punto de nacer en Bilbao (porque Colón era vasco, pero vasco de Bilbao), Juana de Arco es capturada, Salónica en Macedonia (hoy Grecia) es conquistada por los Otomanos. Esto sirve como ejemplo. Pues todo eso, ¡pero con satélite! Y no, aquí no hay año de la rata ni tonterías de esas. Es un calendario como el Gregoriano (el de toda la vida) pero cuenta con algunos días menos y se comienza a contar desde la Hégira (exilio) de Mahoma, en el annus Domini 623. Ecco la explicación de tutto.
La semana laboral empieza en Domingo (ya expliqué que Allah se cansó antes y descansó en Sábado :P) y termina en Jueves. Como es un ejercicio mental lo de acostumbrarse a cambiar el rollo después de veintitantos años acostumbrado a algo, mi querido Llopis y yo hemos decidido rebautizar los días de la semana, que quedan así:
Domingo: no lo mencionamos.
Lunes pasa a ser Lurtes.
Martes, Márcoles.
Miércoles, Miércoves.
Jueves, Juernes (jugamos con la raíz de juerga, por aquello de que empieza el fin de semana -así somos de intelectuales-)
Los Viernes no se nombran. De hecho, creo que perdemos la facultad de hablar gran parte del día ;)
Sábados son Sabingos.
Y volvemos al Domingo. Es trágico y ralla una barbaridad. Lo peor es ver como sufre Llopis cuando, a media tarde, me mira, y con las manos en la cabeza suelta: "pero que estamos volviendo del curro y HOY HAY LIGA". Pobre.
¿Se me estará volviendo bipolar?

Por lo demás, en cuestión de horarios, la ciudad es 24 horas. No tiene nada que envidiar a Nueva York o a cualquier otra ciudad de esas. Pasamos por el restaurante de debajo de casa a las 3am, abierto. Vamos al curro a las 7:45am, abierto. La tienda de al lado, con media tienda en la calle, nunca la mete dentro... porque está siempre abierta. Peluquerías, tiendas, cafés, de todo.

El valor del tiempo, para un egipcio, es muy distinto al que tenemos en casi cualquier país de occidente. Aquí va todo como más lento. Las cosas van saliendo poco a poco (ver "La historia de la lavadora")y es normal. La mayoría te ven como a una cartera con patas, pero no todos.
Impera una sensación de decadencia renqueante que no termina de cuajar. Es ese segundo mundo, mezclado, donde se encuentra de todo, con ganas de alcanzar lo que ofrece occidente pero la pasividad que otorga otro ritmo de vida, opuesto, milenario, distinto, igual de bueno o de malo. Ni blanco ni negro, lo de aquí es perderse en los grises. Y es de lo único donde hay mucha variedad. Es difícil de entender, hay que abstraerse mucho de lo que tenemos metido en la cabeza a base de tiempo.
Será difícil, pero no imposible. Y estoy seguro de que dentro de un año tendré que modificar esta entrada.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Sáhara occidental y... de vuelta a la civilización

Queridos todos, tenéis que ir al desierto. Lo vais a agradecer. Aquellos que seáis un poco más místicos (míticos) lo agradeceréis; aquellos que lo seáis menos, también.
Nunca pensé en sentirme tan pequeño, en un sitio tan... no diría grande. No sé cómo describirlo (aparte de árido -que agudo soy-)
Lo mejor del viaje, además de los paisajes, fue el grupo.
Tanto los 19 europeos que íbamos (incluido Llopis) hasta los nosecuantos locales, y con locales me refiero a gente del oasis, sus mujeres, amigos e hijos.
Los paisajes, indescriptibles. Hice más de 600 fotos en dos jornadas (muchas para tirar, todo hay que decirlo). Y creo que no pude abarcar lo que quería.
AQUI están.
El único incidente fue la quemadura de segundo grado que mi querido Llopis se hizo en el empeine izquierdo. Le pudo haber pasado a cualquiera, pero le pasó a él. Menos mal que se lo tomó bien (dentro de lo posible).

La vida por aquí continúa. Hay mil cosas, podría hablar de todo lo que me choca, pero quiero digerir un poco antes de hacerlo y tener un punto de vista "menos contaminado dada mi naturaleza occidental".

Después de un viaje así, choca volver a la civilización, al trabajo, a la casa (aunque me alegre poder pegarme una ducha). Después de algo así, me pregunto qué estarán viviendo mis compañeros y amigos de beca. Veo sus blogs y me alegro de que escriban cosas como las que escribo yo.

De vuelta a El Cairo.
Ya tenemos internet en casa. La baja de Llopis durante la campaña del desierto impidió que pudiésemos establecer la línea de comunicaciones prevista con la telaraña mediática mundial. La labor fue ardua: socorrer a Llopis, alimentarlo, mantener la presencia en el frente de la capital (en la oficina) y, ya que mi compañero se debatía entre la necesidad de salir y la muerte por aburrimiento crónico, decidí adoptar la misión mediática como mía y salir en busca del enemigo.
Así fue como encontré al señor Muntasser (prometo "afoto") agazapado en su guarida con mirada esquiva. No pudo conmigo. Junto con Mohammed el de seguridad y en el coche del primero, nos pusimos rumbo al cuartel general del mando telemático y de comunicaciones. Sin temor. Sin piedad. Sabía lo que quería... e iba dispuesto a conseguir la victoria a casi cualquier precio. Y así fue. Eran las 18:15 hora Zulú cuando salí de la batalla. Tenía apenas dos horas para volver a casa, conseguir los papeles, fotocopiarlos y volver al cuartel enemigo esquivando la seguridad. Fue duro pero lo conseguí. Volví a las 20 hora Zulú a casa sin un rasguño. Instalé el módem y di a Llopis las instrucciones precisas para la configuración del módem. Me marché a la cena que tenía con unos amigos.
Volví. Router apagado. Algo había ido mal.
No fue hasta la tarde siguiente, después de 5 llamadas, 4 Mohammed, 7 Ahmed, 1 Iman y 3 Hassan que conseguí que conectaran mi línea porque a "alguien" se le había "olvidado" activarla el día anterior (Joaquín, la sombra de ONO es alargada). Al menos no usaron la técnica del "tire del cable y vuelva a encederlo". Algo es algo.
A día de hoy, Llopis se recupera, la lavadora no da guerra e internet casi no se cuelga.
Esto, señores, ya no es una casa, ni siquiera un hogar. Esto es mucho más. Un palacio, por lo menos.

Hoy es Jueves. Empieza nuestro fin de semana.
Mañana escribiré sobre "nuestros" días de la semana.
Sed buenos.