Queridos compañeros del mundo animal, conseguí salir de esta ciudad.
Parece una afirmación desesperada pero no es para tanto, aunque lo estaba deseando.
Así, paso a relataros mi algo accidentado fin de semana pasado:

ETAPA 1: El Cairo.
Todo empezó una mañana normal de un Jueves normal. Un Jueves cualquiera en esta gigante ciudad. Juan, Pablo y yo pillamos el coche para dirigirnos a Koraimat.
El viaje empezó bien: girando la "Cibeles" de El Cairo en sentido contrario -con derrape incluido-, en hora punta y con la policía a 10 metros. A la escena le faltaba "La cabalgata de las Walkirias" de fondo, al más puro estilo, asalto militar. Hubiese sido ya mucho un policía ametrallándonos mientras escapábamos, pero hubiese molado. Sin bajas ni heridos, claro está.
-¡Vaya! Nos han parado -dice Juan.
-"¿Quién lo hubiera dicho después de tan perfecta maniobra?" -pensaba yo.
Lo peor es que estábamos como para pararnos, puesto que llegábamos tarde a la cita.
El resumen de la jugada es que pasamos de una "multa" de 1200LE (unos 155€) a un soborno al policía de unos 200LE, gasto que Juan, amablemente, decide asumir (conducía él).
Continuamos la marcha y, al preguntar a uno si íbamos bien, nos "ofrece" venir con nosotros para indicarnos el camino. Accedemos.
El camino resultó ser "todo recto por la única carretera que había" hasta llegar al pueblo. Fácil.
ETAPA 2: Koraimat y Beni Suef.
Visitamos la planta de Kuraimat de ciclo combinado de Iberdr01a. Pionera en este planeta por combinar con energía solar. Las conclusiones es que este tipo de plantas son de todo menos renovables... y mejor rezar para que no haya una fuga a la tierra porque entonces sí, apaga y vámonos.
Pero...¿y lo bien que queda lo de las energías renovables de cara a todos?
Comimos en Beni Suef. Comimos bien. A partir de aquí, la ruta era clara: atravesar el llamado desierto arábico, el que va desde el Nilo hasta el Mar Rojo. 160 Km. Una carretera. Sin gasolineras. Sin pueblos. Sin árboles ni pajaritos ni otros bichos.
Y allá fuimos. Al lector le aclaro que, por el calor y la mala ejecución de las obras de asfaltado, la carretera se dobla. ¿Cómo que se dobla? Sí, sí. Se dobla como un fuelle. Y pasa lo que pasa: golpea en el bajo del coche. Estuvimos a punto de pegárnosla dos veces. Da igual que seas Carlos Sainz. No lo ves venir (estaba atardeciendo). La carretera no avisa y, por si fuera poco, la arena invade la carretera. Suena a aventura, y creo que lo fue. Lo siguiente a esto hubiese sido quedarse tirado por la noche en el desierto... que, por cierto, MENUDO CIELO ESTRELLADO.
ETAPA 3: Zafarana y... Zafarana again.
Con doble sobredosis extra de adrenalina conseguimos llegar a Zafarana, donde -por cierto- Gamesa tiene una plantación de molinos de viento renovables increíble.
El pueblo son dos casas y una gasolinera. Lo primero que se oía en el "recinto" (me niego a llamarlo pueblo) era a Julio Iglesias a toda caña en los altavoces de la gasolinera, no es broma. El caso es que nos pedían 140LE (d.R.) por dormir. Decimos que ni de broma. Cenamos allí y nos piramos a Ain Sokhna, a 80 Km. al norte. Preguntamos al llegar en cuatro sitios -tipo resorts, lo único que había-. El más económico: 900LE. Ni de broma. Estuvimos a punto de dormir en uno de estos resorts tipo caribeños que estaba medio construido, en una de las habitaciones que estaban abiertas, con las hamacas de la piscina y los sacos. Hubiese sido un poco zángano, pero se nos pasó seriamente por la cabeza.
Nos bajamos las bragas y volvimos a Zafarana (otros 80 Km.). Nos dejan dormir allí. Por fin. Dormir... un momento: 160LE entre tres salimos a 54LE, que son.... 7 EUROS!! 160 Km. 3 horas de viaje. De noche.... por 7 &/$·" EUROS!!
Zz..zZZz..zz..
ETAPA 4: Monasterio de San Antonio. (Aquí hago una entrada aparte para comentar sobre los nativos)
Lonely Planet dice: a 30 Km. de Zafarana. Ja-ja: 50 Km. No muy visitado. Ja-ja: a tope. Creo que la Lonely se ha inventado esta parte, porque también se inventó los precios de los hoteles y tal. El caso es que subimos a la cueva donde San Antonio se pasó los últimos 40 años de su larga vida (vivió 90 añitos): 1200 escalones para arriba. ¡Me moría sin inhalador! Conseguí llegar y fue un "Vini, vidi... torni" porque había tanta gente en la entrada que no se podía entrar.
De vuelta al monasterio, visita tranquila y rumbo a la....
ETAPA 5: Ain Sokhna (ahora de verdad).
Allí quedamos con Gayar y Alessia.
El plan: playa, restaurante, baño, snorkle, cometa...
La realidad: 14ºC, viento, nublado, marejada.
El resultado: comimos en un complejo enorme a la americana -como no- y, después de una agradable comida, café y shisha, volvimos a El Cairo. A una fiesta.
ETAPA 6: La fiesta.
Aquí voy a omitir algunos momentos por el bien de mi salud mental. Resumiré que estaba tan cansado que estaba un poco de malas -lo reconozco-, ni siquiera bebí (además, llevaba el coche) y me piré sobre las 3 después de aguantar a borrachos y faenas taurinas de alta categoría merecedoras de rabo por lo menos.
Lo mejor del finde fue salir de la ciudad y las risas que nos hemos echado (con todo lo que hemos pasado). Se quedará en la memoria este viaje.